Hoy amigos, quiero mostraros mi último descubrimiento (redobles y humo, por favor): los profesores portugueses son todavía -y fijaos que uso es advervio "todavía" para acentuar lo sorprendente y grande de mi afirmación- más vagos que los españoles.
Me imagino ahora a hombres asustados, anonadados, abrazando a sus mujeres y niños que desconcertados miran a los lados mientras derraman lágrimas de horror y desesperación. Años cultivando un modo de vida sosegado y calmado, anteponiendo la siesta a todo, viviendo segun el principio del "prima non data y última dispensata" que se aplicaba a todas y cada una de las clases y tareas para que venga una horda de bárbaros que hablan un castellano paleto y nasal a jodernos el record. ¡Cabrones desalmados!
¿Y como, oh gran maestro -os preguntareis sin duda-, has llegado a esta inusitada conclusión antropológica? Buena pregunta amigos. Todo comienza en la clase (ya sabeis que soy un observador nato). En primer lugar me encontraba yo en el aula a las ocho menos diez de la mañana, con un sueño que te cagas y sin haber desayunado porque soy más vago que el suelo y prefiero dormir antes que comer (dormir es mucho más necesario y vital, todo el mundo lo sabe), esperando a que llegase el primer profesor del día (al que llamaremos, para darle un toque científico "Sujeto A"). Pues bien, en lo que A llegaba a la clase, con sus cojones bien redondos, eso sí, se me iba antojando la idea de dormir encima de la mesa. Lo primero es saludar a los alumnos, presentarse y, a continuación: "he pensado que en vez de a las ocho, podríamos empezar a las ocho y media". Mientras decía eso, el mono haciendo sudokus que tengo en la cabeza se despertaba ¡Una buena noticia! ¡Podré dormir media hora más! (no penseis que la iba a usar para desayunar, eso sigue siendo prescindible).
A las dos de la tarde (sí, habeis leido bien, a las dos, los bárbaros éstos no paran ni a comer, lo que, no habiendo desayunado hacía la situación muy divertida) era mi próxima clase. Entra en escena el Sujeto B, una señora mayor, delgada, que ha dado su clase con gafas de sol (no le busqueis sentido, no lo tiene) y, para terminar, ha dicho: "Mirad chicos, yo vivo fuera de Lisboa y paso de venir el viernes a las seis para irme a las ocho, asi que esa clase podemos suprimirla ¿no?". Ale, con dos cojones y una clase menos el viernes (dia que acabo a las diez de la mañana, empezando, eso sí, a las 8 con el Sujeto A).
Por último, clase con el Sujeto C. Desconocido. Un hombre que por no venir ha decidido poner todas sus horas de clase en sesión continua (cuatro horas) y que, para colmo, hoy ni aparece. Esto me alegraría si no fuese porque es mi tutor Erasmus, el que se encarga, se supone, de que todo esté en orden. Un tipo que ni aparece...
No quisiera ser yo el que critique el absentismo del profesorado, cuanto más vagos sean, más tiempo me queda a mi para dedicarme a mis exigentes tareas filosóficas tales como tocarme las pelotas al compás de una campanita o bien, tocárselas a Fran (esto lo hago por cambiar mi rutina, no por homosexualidad, que conste).
Así que, una vez que he logrado desentrañar los intrincados secretos de la Facultad de Letras que,e stoy seguro, o bien ha sido contruida por una especie de mono con retraso mental o por Belén Esteban, me he ido a chisparme. A las cuatro de la tarde, sentado en una mesa con una italiana boloñesa y un barcelonés que acababa de conocer, para acabar con los de la tuna de letras viendo como Fran se defogaba con la guitarra. Respecto a la fiesta, no andan mal, sólo que beben garrafón y eso, por la mañana, se paga ¡vaya si se paga!
Consejo Erasmus nº3.- Todo momento es bueno para conocer amigos, y si te chispas ¡mejor!
Me sigue sorprendiendo que te hagas tanto el sorprendido con las cosas que te pasan en Portugal. Teniendo en cuenta que a nosotros ya nos cuesta cruzar los Pirineos, imagínate ellos que además tienen que cruzarnos a nosotros...
ResponderEliminarEn cualquier caso, veo que te vas adaptando poco a poco. Cuando vengas a España te habrás vuelto tan vago que la gente se pensará que eres portugués. O peor aún, canario. Pero eso ya son debates más trascendentales acerca del color de piel o el nivel de vagueza en función de la ubicación geográfica.
yo tmb creo q dormir es mas necesario q comer :)
ResponderEliminar