domingo, 23 de octubre de 2011

Una bonita noche

He de confesar, antes de empezar con la narración de lo acaecido una noche de viernes como la del pasado que mi memoria sobre aquella fiesta se desarrolla en forma de viñetas de comic. La noche transcurrió, para mí, en una sucesión de fotogramas que trataré de ilustrar con las conversaciones que creo que ocurrieron. Todo lo que cuente podría ser mentira y esto, sintiendolo mucho, es lo más honesto que puedo ser respecto a aquella noche.

Todo comenzó con una botella de vino tinto. Malo. Muy malo. Aquello era auténtico vinagre pero nuestra condición de felices y pobres erasmus nos impide tirar todo aquello que pueda ser ingerido de cualquier modo. Así que tratamos de acompañar aquel zumo avinagrado con una cena a base de tostadas con tomate -no os creais, esta es la cena de las noches de gala, la cena de cuando estamos que lo tiramos-, y salimos con el cuerpo caribeño -dame calor, dame calor-. Bien guapos nosotros nos adentrábamos hacia lo desconocido. Una amiga nuestra nos había invitado a una fiesta en su casa y el plan sonaba más que convincente. Se trataba de una casa enorme -lo que desmonta el mito de que en Lisboa todas las casas son pequeñas y me hace replantearme si ésto no fue un invento mio para consolarme con lo que tenía- en la que vivían seis erasmus de distintas nacionalidades. Cuando llegamos eramos poco más de diez personas. Seguimos con nuestro vinate a tiempo que se nos iba durmiendo la lengua. De pronto, como caída del cielo llegó una guitarra -una Fender electroacústica negra, preciosa- y comenzó la noche. Fran se arracó y yo le seguí. Un corro de muchachas se hizo en torno a la extraña pareja de borrachos cantautores cuando se oyeron los primeros acordes de "19 dias y 500 noches". A grito pelao, como una charanga mientras tratábamos de hacer las estrofas más o menos parecidas a la canción original. Nos aplaudieron y todo -no sé si por pena o porque les convencimos con aquel show de circo, pero el caso es que eso subió nuestro ebrio ego- asi que seguimos con el show.

En medio de nuestro recital Tipical Spanish más propio de un espectáculo para guiris que de otra cosa me sirvieron el primero de los misterioros brebajes que habrían de nublar mi sentido por toda la noche. El primero, si mal no recuerdo era a base de vodka -y os podeis imaginar que no era un vodka reserva- y zumo de pomelo o algo así.

Mi siguiente imagen es apoyado en una mesa mientras decíamos a todos que nos llamábamos Max Estrella y Don Latino, y mientras le decía -con la pesadez propia de un borracho, pobre muchacho- a un pobre chico -un arquitecto italiano guapete pero con unos pelos a medio camino entre Cindy Lauper y Krusty el payaso- que él era Hemingway y estábamos en una fiesta en casa de Gertrude Stein -cuyo título cayó, creo recordar, sobre Maddalena, la anfitrina-. No sé cuánto tiempo haía pasado para entonces, pero en la casa ya había más de 80 personas y era muy dificil distinguir algun idioma humano entre todas las conversaciones. La música se ponía interesante y mi conversación se hacía más irrevetente por momentos. Trataba de no moverme demasiado porque sabía que estaba en un equilibrio perfecto, si movía un milimetro el brazo que me sustentaba caería al suelo sin remedio. Y a ver, entonces, quién sería capaz de levantarme. Vocalizar era todo un reto y en medio de mi borrachera me permití el lujo de hablar italo-portuñol (que es una mezcla entre el español, el portugués y la pronunciación y los gestos de Marlon Brando en el padrino muy sobreactuado). Empecé a notar que me decían "sí, sí, tienes toda la razón", lo cual me extrañaba porque no creo que dijese nada coherente, lo que me conduce a la deducción de que me estaban dando la razón como a los locos para que no los cansase más. En ese momento mi estómago dio un vuelco. Trate de salir corriendo y me desparramé encima de unas muchachas: "Perdon, Sorry (Sowi), Descupla, Escusi" -yo probaba idiomas a ver si se enteraban-. Traté de salir andando hacia el baño pero el suelo estaba poblado de europeos borrachos y mi capacidad para saltar obstaculos estaba considerablemente mermada asi que creo que los pisé a todos -que se jodan- con mi consiguiente ejercicio de disculpa multilingüe. Llegué al baño y metí la cabeza en el trono. Primer Round. El maldito vino me la había jugado.

Después de aquello salí como pude del baño, una vez procuré haber limpiado todas las pruebas de mi delito y fue obsequiado con el segundo de los brebajes mágicos, creo que a base de Cachaça y limón. Me lo bebí para quitarme al sabor a mierda de la boca y ese fue mi segundo error (o mejor dicho, el tercero). Estuve un poco más en la fiesta, saludando aqui y allá a gente que no me conocia y me ponía cara rara en plan "maldito loco" y cuando me cansé me fui de la casa hacia un mirador a que me diera un poco el aire. Allí, en aquel paradisíaco lugar, con la ciudad de Lisboa encendida bajo mis pies, me vino el segundo de los golpes. Me agazapé en un arbol y purifiqué mi alma -era como potar encima de toda Lisboa, jamas me había sentido tan poderoso-. Round dos. Me senté en un banco y al poco me llegó el tercero. De nuevo la misma jugada. Round tres. En un banco, bajo la estrellas, me quedé dormido.

Tras una dulce siesta de cinco minutos más o menos sonó mi móvil:

"¿Miguel, estas bien?"
"¿Eh? si... si..."
"¿Dónde estás?"
"¿Eh? En el mirador. Ahora voy, no te preocupes"
"¿Pero estas bien?"
"Claro coño, si sólo he salido a... esto... a tomar el aire. Enseguida voy"

Volví a la fiesta derrotado por mí mismo. ¡Malditos europeos borrachos! Eran casi las cuatro y viendo cómo andaba la noche entendí que lo mejor era retirarme: "Oye Fran,... esto..., que me voy a casa"

Con todo, fue una gran noche, fui Don Latino y conocí a Hemingway. Esta es una verdadera fiesta erasmus, con todo lo que ello conlleva y solo espero poder volver pronto y demostrarle a esos sucios erasmus que solo tuve una mala noche y que soy mil veces más borracho que ellos. ¡Está en juego mi honor! ¿Alguien quiere pelea?

Consejo Erasmus nº5.- Echale cojones y bébete todo lo que te den. ¡Que no se diga!